Toxicidad hospitalaria

“Las intervenciones modestas centradas en el paciente en cuanto a mejoras en el acceso a los conocimientos de salud y en el entorno hospitalario que afectan la calidad del sueño pueden incorporarse fácilmente en la práctica hospitalaria moderna y conducir a mejoras significativas en la calidad, la seguridad, el costo y la satisfacción del paciente”.

El síndrome posthospital se ha definido como un período transitorio de vulnerabilidad derivado del estrés alostático y fisiológico que los pacientes experimentan durante la hospitalización.

Los pacientes a menudo se ven privados del sueño, experimentan alteración de los ritmos circadianos normales y tienen casi pérdida total de control personal. La interrupción del sueño está bien documentada y puede afectar la función inmune, la coagulación, la función física y la coordinación, el rendimiento cognitivo y el metabolismo.

La interrupción en los ritmos circadianos afecta la expresión diaria de proteínas celulares influyendo desde la curación de las heridas hasta los resultados quirúrgicos. La pérdida del control personal es común durante la hospitalización y es tan profunda que ser paciente de un hospital ha sido llamado ‘una de las situaciones más desalentadoras que se pueden experimentar en la sociedad moderna.

El objetivo de esta investigación fue examinar el impacto de las intervenciones centradas en las mejoras en la calidad y la cantidad de sueño, así como mejorar el control y la comprensión del paciente del conocimiento y las decisiones de atención médica. Los resultados evaluados incluyeron la duración de la estancia, el reingreso hospitalario, las transferencias en unidades de cuidados intensivos y las medidas subjetivas de bienestar.

La cohorte del estudio consistió en 3425 pacientes cardiovasculares admitidos en camas de cuidados no críticos disponibles en un piso médico-quirúrgico desde marzo de 2015 hasta octubre de 2017. La edad media de la cohorte del estudio fue de 64 +/- 16 años, el 57% eran hombres y la duración media de la estadía hospitalaria fue de 5,9 días.

El ala de intervención utilizó medidas específicas para mejorar los patrones de sueño, incluida la monitorización y la reducción del ruido nocturno, el retraso de la flebotomía matutina de rutina y el uso de la iluminación de espectro rojo después de la puesta del sol durante los controles nocturnos de rutina.

Cada paciente recibió un iPad (Apple Inc.) en la admisión, habilitado con el portal de pacientes hospitalizados, que incluye breves biografías de cada proveedor y enfermera que prestan atención al paciente, información detallada sobre los medicamentos activos, educación sobre la enfermedad aguda en tratamiento, resultados diarios de laboratorios, radiología y signos vitales y el calendario de pruebas diagnósticas previstas para el día.

Los pacientes pueden grabar conversaciones con su médico de cabecera durante las rondas para luego reproducirlas para ellos o para la familia que no está presente.La intervención tuvo éxito en mejorar las medidas que afectan la calidad y la duración del sueño; la carga de ruido durante la noche se redujo en un 31%, y el retraso en la flebotomía brindó la oportunidad de dormir 1.2 horas adicionales.

La duración de la estancia hospitalaria fue de 8,6 horas menos en el grupo de intervención, disminuyó el reingreso hospitalario como así también la necesidad de medicamentos para tratar el dolor.

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