Uso de antibióticos en pacientes adultos mayores

Un reporte del año 2015 señalaba que el 8,5% de la población mundial era mayor a 65
años de edad, esto representaba 617 millones de habitantes
. Se estima que para el año
2050, ese porcentaje ascenderá al 21.4%
2.

Este creciente grupo de personas adultas mayores es más vulnerable a las infecciones, las cuales -a su vez – constituyen la principal causa de muerte, fundamentalmente en los países de ingresos bajos.

Las manifestaciones clínicas de las infecciones en los adultos mayores son muy variables
y distintas de las observadas en otros grupos etarios
, en parte debido a numerosos
cambios fisiológicos que se producen en relación al envejecimiento (mala regulación de la
temperatura corporal, malnutrición, déficit cognitivo, entre otros)
.

En virtud de esto, el diagnóstico puede constituir un desafío, ya que por ejemplo, es infrecuente observar fiebre o escalofríos, por lo que el índice de sospecha de infecciones debe ser alto,
especialmente ante cualquier modificación brusca en los signos vitales o cambios
recientes no explicables en el estado funcional y/o mental del anciano. El diagnóstico
también es complejo y a menudo tardío, debido a la presencia de dificultades en la toma
de muestras (incapacidad de expectorar, dificultad en obtener cultivos de orina no
contaminados), en la valoración del significado clínico de una muestra positiva, en la
interpretación de la radiología y por las características del entorno donde está el anciano
(dificultad para la movilización)
.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: