La terapia celular es la próxima revolución en medicina, va a llegar a ser una realidad clínica”, dijo Felipe Prosper Cardoso, director del Área de Terapia Celular y codirector del Servicio de Hematología y Hemoterapia de la Clínica Universidad de Navarra (España), quien estuvo en Córdoba invitado por la Universidad Católica, para disertar sobre el panorama actual de la terapia celular.

“Lo que no está claro todavía –continuó– es cuáles células madre van a funcionar, en qué pacientes ni con qué indicaciones”. Por lo tanto, “no hay que vender la terapia celular como que lo va a curar todo, porque no es verdad”. Una de las terapias consolidadas es “la utilización de células madre limbocorneales para el tratamiento de la insuficiencia limbocorneal (relacionada con problemas de visión) es una terapia reconocida y aprobada en Europa y Estados Unidos”, señaló el hematólogo.

Otra posibilidad se da con láminas epidérmicas generadas a partir de células madre provenientes de tejido epitelial para el tratamiento de quemados (con injertos cutáneos).

La tercera, es el trasplante de condrocitos (células de cartílago), “pero insisto, ninguna de las tres terapias es un medicamento que se produzca ni que se venda masivamente. Por eso, aunque existen, es difícil encontrar quién las pueda hacer”, subrayó.

Cuando se habla de terapias con células madre, se induce a pensar que cualquiera de ellas tiene la misma capacidad de renovarse y diferenciarse en un tipo de tejido específico, pero no es así.

El ser humano tiene células madre en muchos tejidos del organismo y no sólo en el cordón umbilical. Las células madre multipotenciales “pueden dar lugar a algunos tipos celulares y pueden renovarse por algún tiempo, pero no indefinido”, explicó Prosper Cardoso.

En contrapartida, “están las células madre pluripotenciales, que pueden tener algún problema para reproducirse, e incluso, pueden derivar en algún tipo de cáncer”, aclaró el investigador.

Con células pluripotenciales, “escasamente hay unos 6 a 8 ensayos en el mundo, mientras que con las multipotenciales hay unos 2 mil”, indicó el hematólogo y agrego: “Actualmente, las únicas células que se están utilizando en terapia celular son las multipotenciales: las mesenquimales de médula ósea, las de músculo, las cardiacas, las de piel y las limbo corneal”.

Por otra parte, hay barreras regulatorias, estructurales, económicas y de propiedad intelectual que están haciendo que estas terapias tengan dificultades para llegar a una aplicación clínica rutinaria.

Uno de esos aspectos es el modelo de negocio: “Los tratamientos con células son más complicados que los de medicamentos: en el primer caso, se trata de productos vivos y por lo tanto, no se pueden fabricar, encapsular y vender células en una farmacia, como si se tratara de un medicamento”, puntualizó el investigador.

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